Esto va dedicado a el único colega autentico que creo tener en estos momentos, aparte del señor Alcohol que siempre esta en los peores momentos y en los mejores animándote mas de la cuenta o hundiéndote mas en la miseria. Esto trata sobre como una panda de colegas auténticos a pasado a ser la panda de los tres borrachos de siempre (aunque quien dice tres dice dos o ninguno) y sus “amigos”, espero que este texto no siente mal a nadie y espero acabarlo no como muchos otros que empecé y nunca terminé.
Ninguno de nosotros lo sabe, el caso es que nos ha pasado algo, todos hemos cambiado a peor, antes llegábamos al parque y allí olvidábamos todos nuestra mierda, se nos iban los problemas, nos emborrachábamos nos reíamos y todo era fácil y sencillo y éramos como una auténtica familia.
Ahora todos, y digo todos nos damos la espalda unos a otros, ahora nadie se ocupa de nadie a no ser que le interese sacar algo a cambio, nos hemos vuelto mezquinos y cobardes, no nos importa nada ni nadie, somos mierda.
En antiguas épocas, éramos gente muy unida nos lo hacíamos todo juntos, éramos una “familia” por así decirlo, siempre hacíamos lo correcto o por lo menos lo que creíamos que era correcto y nadie veía que el barco se hundía, siempre tiraba alguien del carro y depende de quien tirase era un día u otro, en fin que no hacíamos dos veces las mismas cosas, o puede que sí no se sabe.
Lo jodido de todo esto es que ahora nos hemos dado cuenta todos de lo jodida que esta la situación y nadie quiere cambiarla, parece ser que a algo o alguien le gusta seguir así y así tenemos que seguir todos y no sabemos porqué
Quizás lo que nos ha pasado ha sido un cambio inevitable en nosotros mismos, un cambio muy grande, tanto que una vez lo has dado del todo te das cuenta de donde estás ahora y donde estabas hace un año o dos, que estabas tranquilamente quedando a las cinco de la tarde para echar un partidillo de fútbol con los colegas, de partidos pasamos a fumar porros, de los porros a los bares, de los bares a los botellones, de los botellones a ser una familia y de ser una familia a no ser nada.
Esperemos que todo esto sea cíclico y volvamos otra vez a ser una familia, porque un servidor se cansa de estar todos los fines de semana haciendo lo mismo, cansándote de llegar a casa y sentir que el día lo has desperdiciado que no ha servido para nada el emborracharte o drogarte o simplemente no hacerlo, no ha servido no para relajarte, ni para olvidar problemas ni siquiera para pasar un buen rato porque lo único que esperabas era terminar de beber para irte a casa.
Todo esto me da ganas de mandar todo a la mierda y volver a empezar de cero, montar de nuevo la familia pero todo eso se va a la mierda en cuanto propones algo nuevo como ir a Madrid, o a un concierto, todo el mundo pasa de hacer algo y todo el mundo se queja de hacer siempre lo mismo entonces es cuando pienso que no entiendo porque somos tan gilipollas.
El bajar al parque se ha convertido en costumbre porque ya ni siquiera bebemos la mitad de los que bebíamos antes ahora solo beben unos cuantos y el resto mira como sus amigos intentan ahogar problemas con alcohol o intentar relajarse fumándose un par de canutos, lo curioso es que cuando te animas y empiezas a sentirte bien a sentirte borracho es cuando ellos pasan de ti simplemente se quieren ir y a veces pienso que pasan de estar con ellos simplemente porque van borrachos.
La gente, cualquier persona que nos conozca desde que empezamos en el parque hasta ahora sabe que hemos cambiado todos, y nos lo dicen, nos dicen las típicas frases de “Te estás haciendo viejo tío” y te ríes aceptas la gracia pero sabes que no es así, nada es como lo pintan, todo es una puta basura que ya apesta demasiado. Tenemos demasiadas historias para contar y con todas, por lo menos yo, esbozo una sonrisa de felicidad o por lo menos de nostalgia, al recordar que éramos la jodida familia de los enfermos. Los que ocupábamos el parque del Viejo, que tiempos aquellos.
No se si la llama de la euforia se ha apagado, también es que ahora bebemos la mitad de lo que bebíamos antes, cierto es que yo por ejemplo era un fumador de porros nato y ahora casi ni fumo y bebía calimochos bastante cargados ahora casi ni los bebo. No sé si esto también influye en todas estas cosas, no se si me explico, quiero decir que ahora al beber menos gente y menos cantidad quiero decir que la alegría que nos unía se ha apagado, todo ese sentimiento que nos unía ha desaparecido al igual que han desaparecido las personas que bebían. Nuestra energía se acabó al igual que las típicas ofertas de 3x2 en el Champion, las cuales usábamos para emborracharnos.
Bueno, creo también que han influido muchas cosas, como por ejemplo todas las disputas que hemos tenido entre nosotros, casi ninguna se ha solucionado simplemente se dejo pasar y nada se solucionó y eso se quedó ahí, así que ese puede ser otro motivo por el cual nos estamos distanciando unos de otros.
Cada vez que bajo a la calle, siento que estoy perdiendo amigos y cada vez que no bajo siento que los pierdo más aún, desde luego no sé porque cojones me pasa esto, ni siquiera se porque estoy escribiendo esto así que…, bueno el caso es que nunca se acierta siempre te encontraras caras raras o alguien que hace el típico comentario llamado puñalada graciosa, que es la que en su momento te ríes pero te jode mas que nada.
Dándole vueltas al coco, no lo hago muchas veces pero creo que esto se lo merecía, he llegado a la conclusión de que en el grupo hubo ciertas personas que se largaron en momentos y por los cuales siempre ha habido tema de conversación y alguna disputa, Gon y Pepote. De Gon pienso que se fue porque se dio cuenta de lo que estaba empezando a pasar, que las cosas se estaban estancando que ya no éramos los mismos que habíamos empezado que estábamos cambiando y por eso se fue, se largó a buscarse sus propios enfermos se largó a buscar a gente nueva y bueno de Pepote nunca sabremos el porque de su huida lo único que sabemos es que encima casi nos damos de hostias entre nosotros y con más gente que no sabemos ni como ni porque quería darnos de hostias, nunca lo sabré y paso de saberlo, en fin que menuda historia no?.
Quizás y digo quizás, todo esto sean imaginaciones mías y a lo mejor el próximo fin de semana estamos todos como siempre en el parque, borrachos, cantando, y haciendo el ganso mas que nunca y liándola como dice el compadre Oscar, en fin espero que todo esto que un final, y a ser posible que sea feliz.
Esto va dedicado a todos los compadres que hemos sido los enfermos de Viejo, y hemos formado la familia entre copazos y copazos y mucho humor y alcohol en fin compadres y hermanos Salud y Rock & Roll.
Nos vemos en el Paraca.
Tirillas.©